¿Qué es el tercer Estado?
Sieyès, Emmanuel.
Editorial Aguilar, 1973 p 119
Reseña, analítica
Es entendido que el Estado puede ser gobernado por un príncipe que
garantiza junto con su nobleza y súbditos bienestar, comercio y paz. Pero los asuntos económicos, la actividad del trabajo no es realizada por la nobleza, la aristocracia y la monarquía. Los trabajos del campo, la industria, los
comerciantes y los profesionales en artes liberales y ciencias son quienes
hacen la existencia de una nación. Su importancia para la subsistencia de todo
un Estado hace que adquieran derechos civiles y se ilustren para ser parte y elaborar
la legislación como en asumir los asuntos para dirigir la nación. Incluir en los
asuntos políticos a una clase que antaño vivió supeditada a los asuntos del
monarca y la nobleza es la propuesta de Emmanuel Sieyes.
Sieyes es un abate que pertenece a la nobleza; la religión junto
con la toga y la espada conforman una confraternidad que tiene membrecía para
decidir en las legislaciones y las decisiones administrativas de un Estado. Los
nobles para su propio provecho hacen la legislación para el beneficio de sus
intereses. La clase privilegiada que el menciona es la noble que subsiste por
terceros que son excluidos de la acción política. Para cambiar esta situación,
la igualdad es lo que resalta el abate francés, quien propugna por una
reforma para reconocer el tercer estado, que hace “dignos a los hombres” y
resalta la importancia de su existencia subestimando el orden noble o
aristocrático como también la vida del monarca. La igualdad que enuncia es la
de considerar en los asuntos públicos al tercer orden, asuntos que pertenecen a
todos, que además estarían amparados por la ley, que los reconoce no como
súbditos, pero sí como ciudadanos a los que se les garantiza la tenencia de la
propiedad, de una vida privada, permitiendo el desarrollo del capitalismo.
La nación como la define Sieyes "es el conjunto de asociados que viven bajo una ley común y representados
por una misma legislatura" , es la que debe hacer la La ley y según sus designios los que deben orientar los asuntos
políticos del Estado que se originan en la voluntad de la nación, quienes gozan de
participación democrática en la asamblea que legisla y son portadores de derechos
civiles que los reconoce como ciudadanos con un vínculo jurídico que es su
nacionalidad.
Según el abate, los nacionales hacen una constitución, y no se
imita de otras. Los nacionales deben diseñar la constitución según sus
necesidades y sus asuntos, deben innovar para ser ejemplares. La constitución
regula la organización y funciones del cuerpo legislativo y regula los
diferentes cuerpos activos. La ley fundamental es la voluntad nacional que sólo
se modifica si su voluntad lo manifiesta. El propósito de la constitución es el
control del poder que evita los abusos que afronta el tercer estado que hace
empoderamiento de las ideas de libertad, la igualdad, fraternidad y la
justicia. En palabras de Sieye “la
nación pertenece al derecho natural y el derecho positivo pertenece el
gobierno” con lo cual se
infiere que la voluntad de los individuos es buena como su naturaleza y que el
poder corrompe a los gobernados los cuales ante la virtud y la fortuna
requieren de límites que protejan la voluntad nacional.
Emmanuel Sieyes entiende la moral que hace libre al esclavo, que
se hace pública con el calendario gregoriano, con quien muere en la cruz. Igualdad con la que dios ama a los hombres, a partir de la secularización los
inspira en el humanismo, los ilustra y los hace entender que todos somos
iguales ante la ley y que los problemas políticos, económicos y sociales no
corresponden únicamente al príncipe corresponden a todos.
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