miércoles, 5 de septiembre de 2012

2600 metros sobre el nivel del mar

Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y Vida Urbana.

Saldarriaga Roa, Alberto

Departamento Administrativo de Planeación Distrital, Bogotá 2000

Reseña descriptiva

El Centro Histórico de Bogotá es la localidad de la candelaria donde está la plaza de Bolívar, un gran monumento por la Ley 163 de 1959, la Ley 397 de 1997 y la creación en 1980 de la Corporación la Candelaria. Esta área de la ciudad tiene valor histórico y es reconocida como patrimonio nacional. Los límites de la localidad de la candelaria son los mismos límites del lugar donde se fundó la ciudad, al sur con el río San Agustín al norte con el río San Francisco, al occidente con el mismo río San Francisco que gira y bordea este límite geográfico de la ciudad hasta unirse con el afluente del río San Agustín, y al oriente el boquerón entre el cerró de Monserrate hasta el de Guadalupe entre los barrios de Egipto y Belén es el limite al oriente de la ciudad. Los puentes de los ríos San Francisco y San Agustín quedaron enterrados o no existen, igualmente muchas de las ermitas y las iglesias que estaban construidas en la ciudad durante la colonia.

Muchas de las vías están adoquinadas y otras cubiertas de asfalto, durante la colonia eran en piedra y tenían un desagüe en el medio.  Hablar de arquitectura colonial es ver restauraciones en algo del patrimonio de la ciudad y en pocas edificaciones del siglo XVII, cuando el uso de materiales durables fue empleado y soportó los terremotos que sucedieron en la ciudad, y con el paso del tiempo cambiados por nuevos materiales más resistentes, o remplazando por unos iguales a los ya deteriorados.

Los ríos que limitaban la localidad de la Candelaria son hoy en día desagües cubiertos donde  pasan por su parte superior vías, al occidente la Carrera decima y una parte de la carrera trece, el río San Francisco; la avenida Jiménez y  el río San Agustín la calle 7 y 8.

Con el decreto 411 de 1977 la conservación del área de la candelaria no es la única, además se incluye dentro del patrimonio histórico edificaciones gubernamentales y de vivienda no únicamente de la localidad donde se fundó la ciudad, en su mayoría viviendas con el estilo Inglés y tudor de barrios como Teusaquillo, Chapinero, La Merced, Quinta Camacho entre otros barrios y edificaciones históricas.

Para el año 2000 la población de Bogotá era aproximadamente de siete millones.  El territorio del distrito limitaba con el páramo de Sumapaz, al norte con Chía, al oriente con los municipios de la Calera, Choachí, Ubaque, Chipaque, Gutiérrez, al occidente con la Cabrera, Venecia, San Bernando, Arbeláez, Pasca, Soacha, Mosquera, Funza y Cota.

Desde la celebración del primer centenario de la independencia, la ciudad ha recibido migraciones de todas las aéreas geográficas del país que hacen reafirmar la importancia de la ciudad a nivel nacional. Durante más de cien años se ha mantenido como Capital y con precarias  vías que la comunican con otros lugares del país, siendo distante de muchas zonas geográficas en las que el Estado no hace presencia.

La planeación y administración de la ciudad fue en algunas ocasiones intervenida por la rama Ejecutiva del Estado, como fue con la ¨Danza de los Millones¨, que permitió que la ciudad tuviera luz, el tranvía electricidad, la ciudad acueducto entre otros cambios urbanos. Con la planeación de la ciudad se tuvo en cuenta el futuro y que la ciudad sea en lo posible proyectada y diseñada. La importancia de estos planes era regular el uso del suelo como planificar la ciudad, y resolver sus problemas en el corto plazo y evitar futuros inconvenientes en la urbe. En 1933 la dirección del Departamento de Urbanismo de Bogotá por el austriaco Karl Burnner hace un plan regulador y un código urbano. Algo sobresaliente en Bogotá Futuro como se denominó a este plan es que tuvo en cuenta la conexión con el centro de Bogotá o lo que es la Candelaria con otras partes de la ciudad integrando barrios con avenidas, ampliando la carrera 7, la carrera 13 y la proyección de la avenida Caracas, como la vía que de San Victorino se dirige a la estación del tren. Con el plan del suizo Le Corbusier quien hace un contrato con el municipio en el año de 1949, algo a resaltar de este plan  fue incluir en los planes el uso del automóvil particular y no el diseño de infraestructura para el transporte masivo dentro de la ciudad. Estos planes dividían el área urbana en cinco zonas; las residenciales, zonas industriales, zonas semi-rurales, zonas de recreación y conservación ambiental. En años sucesivos fueron implementados estos planes de manera parcial a partir de decretos administrativos que expedida el Concejo y la Alcaldía. Ambos planes el de Karl Burnner, Le Corbusier y un plan regulador el de la empresa Wiener y Sert  fueron tenidos en cuenta pero no se implementaron en su cabalidad. La planeación del norte y el occidente de la ciudad sobresalieron más en estos diseños, y debido a que estos planes no se implementaron según como fueron diseñados, la ciudad por el flujo migratorio y el aumento en la esperanza de vida creció de forma compacta, con excepción de algunos lugares como lo fue al principio la Ciudad Techo o lo que después se llamó Ciudad Kennedy, el Salitre, las residencias Antonio Nariño y la ciudad universitaria entre otros.

Durante el Golpe de Estado que comienza en 1953, el General Rojas Pinilla interviene en la administración local cerrando el concejo municipal y realizando cambios en la planeación de la ciudad como lo fue la construcción del Centro Administrativo Oficial, lo que hoy en día es el Centro Administrativo Nacional, y se hace el diseño del aeropuerto Eldorado entre otros lugares y edificaciones que se diseñan durante este periodo de dictadura. Con el decreto legislativo 3640 de 1954 el municipio se convierte en Distrito Capital conformado el área metropolitana de Bogotá, Usaquén, Suba, Bosa, Usme, Fontibón y Engativa. Con el Acuerdo 38 de 1961 se implemento el sistema de gravámenes por valorización que consiste en que las avenidas o construcciones públicas que valorizan un bien inmueble debe pagar un gravamen por el beneficio de valorización. Este decreto también incluyó entre otras cosas, reservas de zonas verdes que constituyeron la delimitación de áreas inundables en las zonas bajas de los ríos Tunjuelo, Fucha y Bogotá, además parques y áreas deportivas en la ciudad. En la década de los años 60 con el Acuerdo 38 de 1961 se hace ampliación de la malla vial, la avenida Boyacá se diseña, la avenida Eldorado, y la avenida Calle 80 autopista Medellín. Para el año de 1968 se inaugura la avenida Congreso Eucarístico, la actual carrera 68 con calle 100 entre otras vías. Con la expedición del Decreto Ley 1421 de 1993  Estatuto Orgánico de Bogotá D.C y la Ley 388 de 1996, la ciudad debe implementar un Plan de Ordenamiento Territorial el cual se diseña democráticamente desde el Concejo y la Alcaldía con vigencia de 9 años.

Desde el año de 1910 al 2000, la ciudad incluyó en sus planes la construcción de Barrios compactos de casas como son el San Cristóbal, el barrio Primero de Mayo, Puente Aranda, urbanización Bosque Izquierdo, Palermo, San Luis, el Retiro, el barrio Centenario, Nicolás de Federmann entre otros. En 1940 finaliza la construcción del Parque Nacional y con la Ley 31 de 1979 se inicia la construcción del parque Simón Bolívar en un área que antes eran predios de la antigua hacienda el salitre, parque que   congregó 1986  gran feligresa por la visita de Juan Pablo II en Bogotá realizándose una misa en el templete eucarístico, según para algunos arquitectos edificación con diseño o estilo formalista y para otros futurista. El parque fue abierto al público en general finalmente para actividades recreativas en 1996. Alrededor del parque Simón Bolívar se edificaron áreas deportivas de alto rendimiento, un parque con atracciones mecánicas y al occidente del parque El Jardín Botánico José Celestino Mutis.  

En 1948 el edificio más alto de la ciudad fue el de la Caja Colombiana de Ahorros en la avenida Jiménez al occidente del palacio de San Francisco la antigua gobernación de Cundinamarca. El segundo edificio más alto fue el del Banco de Bogotá en la carrera decima entre la calle 14 y 15 en donde actualmente quedan unos juzgados. En la década de los 70´s del siglo XX el edificio Avianca fue uno de los más altos, pero superado por la Torre las Américas del centro internacional,  hoy en día Torre Davivienda construida entre 1966 y 1977, después  para el año de 1979 el edificio más alto de la ciudad la Torre Colpatria. Otras edificaciones destacadas son el edifico UGI en la carrera 13 con calle 40, construido entre 1973 y 1974. El Hotel Tequendama terminado en 1951, la Biblioteca Luís Ángel Arango inaugurada en 1958, el centro residencial Bavaría terminado en 1963. Las Torres del parque terminadas en 1971. Algunos terrenos al occidente y norte de la ciudad, al finalizar la década de los 70s fueron propiedad de empresas constructoras, Ospina & Cía, Mazuera & Cía, Pedro Gómez & Cia y Luis Carlos Sarmiento Angulo & Cia. Para 1976 es terminado el centro comercial Unicentro y comienza la urbanización Multicentro y conjuntos residenciales alrededor de este lugar. Con la creación en 1972 del sistema financiero de unidades de poder adquisitivo constate UPAC, se expande y crece el sector de la construcción hasta su crisis al finalizar la década de los 90’s.

En el texto de Alberto Saldarriaga Roa se puede observar que Bogotá desde comienzos de siglo no fue una ciudad comercial e industrial de grandes edificios y fabricas, tampoco cumplió con los planes realizados por los diseñadores extranjeros, se limitó a diseñarse a partir de acuerdos y decretos que tenían proyecciones urbanas de corto plazo.

Grandes propiedades al sur y al norte de Bogotá junto a los cerros y otras en la sabana donde había humedales, la no intervención por parte del concejo y la alcaldía de la ciudad a comienzos y mediados de siglo en estas propiedades causo que gran parte de la ciudad se construyera y se construye a partir de pequeñas urbanizaciones que se anexan a una ciudad compacta, sin suficientes vías y tamaños de vías para los carros que hay por habitante, ni contar con un sistema de transporte público que movilice a todos los habitantes que no utilizan carro o que necesitan movilizarse en un día.

La discusión entre la buena o la mala arquitectura resulta en términos de calidad del espacio urbano y la vida que generan las edificaciones(…)Lo popular de la arquitectura es aquello que surge de tradiciones arraigadas en las comunidades más antiguas o de soluciones adaptativas a las condiciones adversas de asentamiento en la ciudad de los inmigrantes. Arquitectura casi siempre significa vivienda popular, pero no siempre significa arquitectura de la pobreza. Lo popular incluye un rango variado de situaciones habitacionales en las que han participado como protagonistas los maestros de obra, agentes principales de la construcción en Bogotá. En el texto Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y Vida Urbana de Alberto Saldarriaga Roa.

Algo que sobresale en la mayoría de las construcciones de barrios marginales y muchos ilegales, que fueron invadidos o construidos sin autorización, es el diseño de casas a partir de columnas que sostienen planchas de concreto, algunas con diferente color en su fachada y en algunas simples figuras geométricas o el simple ladrillo sin estar “empañetada”, teniendo en la parte superior un gran patio. Fachadas en las que el uso simple de la geometría adornan el exterior de viviendas en barrios marginales, en donde este diseño básico de arquitectura y de ingeniería, forrado y con paredes en su interior de ladrillo, no solo es usado en estos barrios como lugar de habitad, también como taller de talabarteros, sastrería, carnicería, panadería, tienda entre otros uso. Edificación donde se puede instalar un negocio em el primer piso, comercio distribuido o concentrado en el barrio donde todo es compacto.

En el texto Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y Vida Urbana, publicado en el año 2000 por el Departamento Administrativo de Planeación Distrital de Bogotá, describe los cambios urbanísticos, la planeación de la ciudad, la arquitectura, el estilo de vida de los Bogotanos durante el siglo XX, y destaca los aspectos tenía la ciudad en el año 2000 y el Plan de Ordenamiento Territorial vigente durante ese año.  

 

En la vida urbana moderna se debe distinguir con claridad las esferas de participación del Estado, la empresa privada, la sociedad civil, como estamentos básicos de la sociedad(…) Modernización, como propuesta en el siglo XX, representado en un conjunto  de acciones dirigidas al mejoramiento  universal de la calidad de vida(…)El urbanismo presente en la planeación de la ciudad y en el carácter del nuevo espacio urbano, la arquitectura como la dimensión edificadora de la modernidad y la vida urbana como expresión de mentalidades y de forma de comportamiento colectivo en el ámbito de ciudad. En el texto Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y Vida Urbana de Alberto Saldarriaga Roa.


La reseña “Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y Vida Urbana” no representa la opinión o el consentimiento oficial de la Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.

 

martes, 4 de septiembre de 2012

Del orden Colonial y la república al Siglo XX

Los Años de Cambio, Historia urbana de Bogotá 1820-1910.

Mejía Pavony, Germán Rodrigo

Centro Editorial Javeriano, Bogotá 2000

Reseña, analítica

“El espacio físico en la medida en que es apropiado por el hombre y transformado en su beneficio, se torna en espacio histórico (…) la ciudad es característica de toda civilización. Emerge de su continuidad y recurrencia como fenómeno social, carácter congregado de seres humanos, de poderes, de su capacidad ordenadora de un territorio(…)De Todas Formas, el resultado no deja de ser impresionante en su variedad, lo que es totalmente contrario a la imagen creada de Bogotá como aldea perdida en lo alto de los andes colombianos(…)Bajo el impulso que les imprimía la propia ciudad(…) las ciudades son ante todo materializaciones de un sistema social en los que prima el orden(…)Un nuevo periodo en la historia de Bogotá comenzó a partir de entonces.” Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio 

Si se observa el Valle de los Alcázares desde lo que hoy en día se conoce como el Cerro el Tablazo que está ubicado al nororiente de la ciudad de Santafé o Bogotá, desde éste lugar se verá la ciudad con los cerros de Monserrate y Guadalupe. Desde lo alto de estos dos cerros, la ciudad se ve con numerosos cuadrantes que se forman por la división de calles y carreras, teniendo en cuenta el principal cuadrante de la ciudad, la plaza de Bolívar o la plaza Mayor. 

"La creencia de que la soledad de los montes son propicios para las manifestaciones divinas y la idea de que la altura significa cercanía al cielo, estaba profundamente arraigada en la mente de la mayoría de los bogotanos del siglo XIX, Monserrate y Guadalupe era cerros tutelares, esto es, protectores del lugar". Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio 

El señor Caído de Monserrate y la Virgen de Guadalupe en lo alto de los cerros, fue y es para muchos de los habitantes de la ciudad un lugar de peregrinación y no propiamente un lugar turístico de interés o para observar la ciudad. Estos dos cerros son considerados los cerros protectores de la ciudad, además son los que en principio proveían de agua a la ciudad, estas dos formaciones naturales determinan también los vientos y las lluvias que ocurren en esta área del Valle de los Alcázares.

Desde lejos el paisaje de la ciudad a comienzo del siglo XIX, visto desde la entrada de occidente, era el de dos cerros y las cúpulas de las iglesias que había en la ciudad. La imagen de la ciudad era para el entonces la de una aldea, pero desde la independencia hasta los primeros años del siglo XX la ciudad se transforma.

¿Cómo es posible qué, detrás de esas gigantescas montañas, en esos picos que se pierden en las nubes, pueda vivir gente y existir una ciudad, y una civilizada sociedad? Miguel Cané

En el año de 1826 esta ciudad ubicada en la cordillera oriental se vuelve a rectificar como la principal en el extenso territorio de Colombia. Esta ciudad fue y es el mayor centro urbano que tiene el país, para el año de 1801 se calcula que el número de habitantes que tenía era de 21.394 y en 1912 se calcula que existan 116.951 habitantes. El aumento de población se entiende por las migraciones que ocurrieron durante el siglo XIX, el mejoramiento que tuvo la ciudad en salubridad y los avances en medicina del entonces, lo cual prolongó la esperanza de vida y disminuyó la mortalidad. En este centro urbano las élites provinciales tenían representación política, hacían gestiones financieras, comerciales y fue para el país un centro educativo por las universidades que existían. Las guerras civiles que ocurrieron durante el siglo XIX, quienes las causaban tenían en cuenta que esta ciudad era un centro de poder, pero no todas las constituciones que ha tenido el país se expidieron en Bogotá. Sí bien se pretendió que la capital de Colombia fuera otra ciudad, finalmente el establecimiento del congreso en la ciudad a mediados del siglo XIX y con la constitución de 1886 se convierte definitivamente en la capital de Colombia. 

“El crecimiento del Sistema telegráfico durante el período de 1865-1905: en un lapso de 40 años, Bogotá se convirtió en el núcleo de 13 extensas líneas que unían alrededor de 520 poblaciones esparcidas desde los llanos orientales hasta la costa Caribe y desde la frontera con Venezuela hasta los límites con ecuador, además de los principales puertos colombianos sobre el océano pacífico.” Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio. 

Durante esos tiempos mientras en el país se formaban élites regionales, en la capital empezaba a notarse el cambio de una ciudad colonial a una ciudad burguesa durante el siglo XIX y comienzos del XX. Esta transformación fue por el efecto que causo la imposición de diferentes constituciones políticas liberales y radicales que tuvo el país, y permitieron el desarrollo de un insipiente capitalismo, además intentaron hacer una sociedad laica y sin la intervención en política de la iglesia católica. La “Desamortización de Bienes de Manos Muertas” para el entonces cambia el uso de conventos y el de algunas iglesias que dejan de ser propiedad religiosa a ser gubernamentales, como lo fue la Iglesia del convento de Santo Domingo y el convento de San Francisco. 

“Ciudad burguesa, para el caso de Bogotá se destaca por la conformación de su centro como una zona extensa en área pero aún aledaña a la plaza principal, que se ha convertido en núcleo financiero y de comercio además de la presencia en el de cafés, hoteles, restaurantes, y otras actividades de gusto burgués” Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio. 

Durante el siglo XIX hay otro cambio significativo en la ciudad, el cambio de los símbolos coloniales y religiosos por los símbolos republicanos y patrióticos. En el año de 1846 se instala en la Plaza Mayor el primer monumento que antes no tenía la ciudad, población que acostumbraba a ver imágenes reales y religiosas, pasa a observar la imagen de la estatua de quien llaman Libertador en la plaza que es denominada la Plaza de la Constitución para el entonces y para el 20 de julio de 1874 se empieza a llamar la Plaza de Bolívar, la cual en 1882 fue convertida en jardín, a mediados del siglo XX fue la plaza de las cuatro fuentes, y para la década de los 60’s la imagen que tiene hoy en día. La Plaza de San Francisco o la Plaza de las Yerbas como se conoció en la época de la colonia, para el 1877 se ubica ahí la estatua de Santander y se convierte en un parque con jardines que tiene el nombre de la estatua. El capitolio nacional de estilo arquitectónico neoclásico, se empieza a construir inicialmente por el arquitecto Tomas Reed el 20 de julio de 1827, la finalización de esta edificación se retarda por las diversas guerras civiles que paralizan su construcción, para el año de 1881 con el arquitecto Pietro Cantini la obra avanza y en 1894 empieza a ser sede del congreso. Otras edificaciones nuevas en el siglo XIX en el contorno de la plaza principal, es la Galería Arrubla que fue un lugar comercial, inaugurado en 1846, en 1900 un incendio lo destruye para después construirse el Palacio de Liévano, edificación de estilo arquitectónico francés que fue sede del concejo y desde ese entonces es también la alcaldía de la ciudad. En 1880 comienza a funcionar uno de los teatros de la ciudad, el teatro Cristóbal Colón que se inaugura en 1892 para conmemorar el año 400 del descubrimiento de América. Otras edificaciones relevantes durante el siglo XIX es el panóptico de la Penitenciaria de Cundinamarca que se comienza a construir en 1874 al frente de una fábrica de cerveza que comienza la producción de esta bebida en 1891. 

"La imagen de una ciudad recatada y melancólica le fue colocada por los viajeros extranjeros que se admiraban con la sobriedad de las costumbres de los bogotanos, y por los burgueses de fin de siglo que percibían todo en la ciudad como un obstáculo para el libre desarrollo de las comodidades y de los placeres. La imagen de la ciudad conventual, envejecida, lejana, melancólica fue desarrollada por comerciantes que deseaban liberar numerosas propiedades urbanas que poseía la iglesia, por el proyecto político del radicalismo que indicaba la laicización de la sociedad como requisito para reducir el dominio religioso, por la furia de los anticlericales que no soportaban la inevitable visión de una iglesia o de un convento desde cualquier parte de la ciudad". Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio. 

Los cambios en la arquitectura y en la instalación de nuevos símbolos como lo son monumentos en lugares públicos que aparecieron en la ciudad durante el periodo comprendiendo entre siglo XIX y comienzos del XX, hacen que la imagen de la ciudad se transforme. 

El Historiador Germán Mejía Pavony, en el texto Los Años de Cambio, Historia urbana de Bogotá 1820-1910, describe y explica la transformación que tiene la capital de Colombia, de ser una ciudad colonial barroca a una moderna y con características burguesas. Su estudio que se fundamenta en fuentes primarias de planos de la ciudad, directorios y de otras fuentes, muestra los cambios en aspectos urbanos de la ciudad, los índices demográficos de este periodo histórico y las características de la población del entonces, mencionando entre otras cosas como era el prototipo del "cachaco" y quiénes eran los niños de la calle que les llamaban “chinos o gamines”. El propósito del texto es mostrar los cambios que se presentan en la ciudad y su población, y qué eventos hacen estos cambios, como se mencionó anterior mente los cambios de símbolos, de un orden colonial a uno republicano con la instalación de estatuas, unas con carácter republicano y patriótico, como la ubicada en la plaza mayor o plaza de Bolívar, y en la plaza de San Victorino del entonces la estatua de Antonio Nariño instalada el 20 de julio de 1879 que cambia el nombre de esta plaza, estatua ubicada hoy en día al respaldo del capitolio al frente de la Casa de Nariño. La estatua que se instaló para el entonces de Camilo Torres, estuvo en la plazoleta de la Iglesia del Carmen. Otras plazas y estatuas pretendían resaltar la hispanidad, el concejo municipal con el acuerdo 15 del 3 de Mayo de 1902 menciona que la plaza que está junto al hospital San José se debe llamar España. El monumento de Cristóbal Colón e Isabel la Católica que estuvieron ubicados en la entrada y en la salida occidental de la ciudad, en un lugar de la vía que de San Victorio va a la estación de Trenes de la Sabana y para en el entonces la llamaban avenida Colón; son trasladados y hoy en día están ubicados en la avenida Eldorado muy cerca al aeropuerto. Además menciona entre otros aspectos las nuevas alamedas del entonces en las entradas de la ciudad, y lo que fue el parque de la Independencia y el Parque Centenario que se construyeron para celebrar los primeros 100 años de la independencia, ubicado el Parque Centenario en lo que hoy es la calle 26 entre la séptima y décima. En este lugar existió otra estatua de Bolívar, que hoy en día está ubicada en el parque de los Periodistas. El Parque de la Independencia más al occidente donde está actualmente el Planetario fue un parque anexo al parque Centenario. 

"Bogotá, en lugar de expandirse físicamente como respuesta al crecimiento demográfico, se hizo compacta, esto hace preservar el interior de las casas como el refugio preferido de los bogotanos, por lo menos para los sectores pudientes, el mal estado de las calles, la falta de sitios públicos donde distraerse, la suciedad. Mantuvo la tradición colonial de que la vivienda era en realidad, así como en la ficción, el castillo del propietario(…)Los cambios en las viviendas bogotanas, en síntesis, sólo representaron su aumento en número, la tendencia a reforzar el sentido de lo privado que tenían los habitantes, por lo menos los de clase alta(…) La apropiación de los estrechos andenes por los habitantes de las miserables tiendas(…) La contribución de las viviendas al paisaje urbano fue la de mantener la estructura hispano colonial, que era característica de la ciudad al comenzar la era republicana(…) La de consolidar su aspecto compacto, la de fortalecer la igualdad en su fisionomía por la uniformidad de las fachadas, la de ser vista como una ciudad sucia y derruida por el mal estado de conservación de los frentes y la utilización de las calles como talleres y basureros, aspecto provincial por la baja altura y la poca calidad exterior de las edificaciones". Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio

La ciudad que se empieza a formar durante el siglo XIX, se presenta con algo antes no existente como edificios de bancos, algunos de sucursales de banca extranjera, agencias de negocios, los clubs sociales, los cafés, los hoteles, los restaurantes, teatros, un hipódromo, casas de juego, billares, prostíbulos, chicherías y tabernas. El crecimiento en el número de profesionales es otra característica de esta nueva ciudad con la fundación de la Academia de Medicina, de Ingenieros, de Abogados, y una academia dedicada al idioma, La Academia Colombiana de la Lengua, sin existir o sin saber si existió una academia dedicada a la economía. 

En los Años de Cambio, Mejía Pavony específica el número de actividades comerciales que había en la ciudad durante el periodo de 1820 y 1910. Menciona los cambios en las vías de la ciudad, como tener en el medio una zanja para las aguas residuales de las lluvias, zanja que servía como alcantarillado, también menciona los cambios de la nomenclatura en las calles que en 1876 se les llamó según nombres de las provincias del país y según nombres de batallas conmemorativa al periodo de la independencia, y de las naciones liberadas por Bolívar. Esta nomenclatura cambia años después, imitando la de Manhantan en New York. El tranvía como novedad en el transporte no pasa desapercibido por el historiador el cual nombra las rutas que tenia este transporte que primero fue arriado por mulas sobre riles de madera que al poco tiempo fueron remplazados por unos de hierro, y cambiados por los de motor eléctrico años después, y mencionando un boicot que realizan los pobladores de Bogotá a la empresa extranjera que operaba este sistema de trasporte. 

Los límites de la ciudad a finales del siglo XIX eran al norte el barrio Chapinero, al sur las Cruses, al occidente desde San Diego el cementerio central y desde San Victorino a la Estación de trenes. Al oriente la ladera del cerro de Guadalupe, el barrio Egipto y Belén. Los pueblos periféricos de la ciudad como Choachí, Usaquen, Suba, Engativa, Fontibón, Bosa, Soacha, Usme entre otros, se conectaban a la ciudad a partir de caminos. La ciudad con el mundo se comunicaba por la ruta que desde Fontibón pasa por Fusagasugá y llega a Honda, y del río Magdalena al mar Caribe con el Atlántico. El transporte de mercancías se realizaba con recuas de mulas que ascendían y descendían desde la capital hasta el puerto de Honda en el río Magdalena. Después se usaron algunos carruajes por caminos de la sabana, pero sin conocerse de una ruta de carruajes de tracción animal que llegara al Magdalena desde Bogotá en aquel entonces. El ferrocarril fue un importante avance, la primera línea era desde Bogotá a Fusagasugá, que empieza prestando el servicio de transporte el 20 de julio de 1889. En febrero de 1909 llega el tren al Magdalena a una estación ubicada en Girardot, años después una ruta desde Bogotá a la Dorada es recorrida por el tren, para mediados de siglo XX llegar a Santa Marta. Bogotá en el año de 1894 se conecta por medio del telégrafo con 60 poblaciones del país. 

“Los cambios e innovaciones que en ella se produjeron, así como la persistencia y aún el rechazo a lo nuevo, fueron indicativos para muchos otros colombianos de lo que debía ser el futuro de la nación.” Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio. 

Santafé de Bogotá, o la ciudad de Bogotá era para finales del siglo XIX “un rincón del mundo”, siendo pocas entre muchas, una ciudad a distancia de ríos y de litorales, que según cuentan las ciudades que están cerca al mar o junto a un río navegable, tiene junto al mar y el río un mejor desarrollo comercial y industrial, pero no siendo este el caso de la capital de Colombia, esta ciudad se desarrolla desde tiempos coloniales en un lugar en lo alto de la cordillera oriental por el asentamiento de los colonizadores españoles. Después de su fundación, durante la colonia, hasta tiempos de la república, Bogotá es un lugar central que ejerce dominación de un amplio territorio. Con esta importancia histórica que tiene la ciudad, es de mencionar como bien lo dice el autor de Los Años de Cambio que, “Dominar a Bogotá era dominar la inteligencia y el corazón del país”

"Por conjunto urbano se entiende la especialización de las relaciones que establecen los habitantes entre sí y las acciones que ellos adelantan en dicho espacio para realizar sus propósitos y su forma de vida. La Bogotá del siglo XIX en conjunto se caracterizó por un profundo distanciamiento entre las esferas públicas y privadas de la vida común." Germán Rodrigo Mejía Pavony en Los Años de Cambio.

La reseña "Del orden Colonial y Republicano al Siglo XX" No representa la opinión o el consentimiento oficial de la Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Santafé Ciudad Sagrada y Diseñada

De Santafé A Bogotá, Apuntes Para Una Historia.

Mejía Pavony, Germán Rodrigo

Reseña, analítica 

"No se puede decir, que una ciudad existe hasta tanto no haya un lugar donde se pretende determinarla, un núcleo social que une a sus moradores en intereses comunes que se apoyan mutuamente (…) además se hizo más firme el predominio de los españoles sobre los nativos porque ellos se vieron obligados para subsistir a buscar el apoyo y protección de quienes se habían hecho dueños de sus territorios y de sus fuentes de riqueza." Jaime Artega Carvajal y Fernando Heredia Benítez. Historia de Bogotá 

Los habitantes de toda ciudad están en un lugar complejo que le da sentido a la vida en sociedad donde  sobresale la idea de lo público que privilegia las virtudes ciudadanas. Es en el espacio urbano donde la población se organiza a partir de su diseño teniendo en cuenta el lugar donde deben estar las autoridades, las áreas que son consideradas públicas, las viviendas, el comercio y los modos de producción.  Desde la fundación de toda ciudad la población depende de la existencia de acueductos, alcantarillados, hospitales, universidades, comercio o mercados, talleres de artesanos o industrias, como tener autoridades que resuelvan conflictos y ofrezcan seguridad.

“Quesada ha triunfado sobre el Imperio Chibcha  y para dar forma estable a su conquista, quiere hacer una fundación. Convoca a sus oficiales para que hagan un estudio de la región y le señalen el punto más apropiado para efectuarla. Envía entonces a los capitanes Juan de Céspedes, Antonio Lebrija, Juan de San Martin y Gonzalo del Corral, quienes después de recorrer la sabana en todas las direcciones, rinden su informe al licenciado como el lugar más propicio para hacer la fundación de Teusaquillo, cuyos terrenos fértiles regados por las aguas del Vicachá o San Francisco y San Agustín son los más aptos para establecer una ciudad y cuya riqueza próxima de piedra arenisca, arena, leña etc. Hacen más fácil elevar las construcciones de las casas que habitan los moradores de la sabana; además los cerros cercanos les protegen de los vientos veloces y fríos de la meseta.” Jaime Artega Carvajal y Fernando Heredia Benítez. Historia de Bogotá.

La vida en sociedad está establecida a partir de valores que son virtudes en lo público, muchos de estos por la religión cuando gran parte de la población sigue sus designios, pero en una sociedad secular los valores son parte de la vida cuando permiten la libertad de culto o de religión y promueven la convivencia con valores como lo son la democracia, la solidaridad, el respeto, la responsabilidad, la justicia, la igualdad, el orden entre otros valores. Diferente cuando la sociedad es una gran feligresía y la jerarquía eclesiástica cumple una función de autoridad social regulando también aspectos de la vida privada y pública de la población, estableciendo lo que son virtudes. En una ciudad católica la virtud es entendida desde una vida en gracia divina y no en pena o culpa. La ciudad en este caso se convierte en un hábitat sagrado, en el que la ciudad es un lugar santo y  pretende tener rasgos utópicos de acuerdo con la moral y lo sublime que puede ser la religión que se imponen para que se reflejen en las costumbres de la población, en su estilo de vida y  desde la fundación o desde su construcción en el diseño urbano de la ciudad.        
           
"Ningún otro imperio en la historia de la humanidad, fundo tantas ciudades como el español. De ahí que, como lo anotábamos en párrafos anteriores, fue ese el elemento que marcó la diferencia esencial entre la actuación de los españoles y los alemanes en la conquista de América. La decisión de los primeros de crear una estructura de siglos se caracterizó por la fundación de ciudades. Los segundos no crearon un solo núcleo  urbano y fue esa la causa fundamental de brevedad de su tránsito por este continente durante el periodo de la conquista". Historia de Bogotá, Conquista y Colonia. Julián Vargas Lesmes.

En lo que se denominó el Valle de los Alcázares un lugar en la extensa Cordillera de los Andes, en el siglo XVI, se fundó  Santafé por un grupo de conquistadores quienes el descubrimiento de América los cautivo por la riqueza que encontraron en estos territorios. En principio los conquistadores españoles se establecieron en poblados y posteriormente en ciudades ubicadas en lo que hoy en día es el mar Caribe, desde ahí  emprenden la conquista al interior del continente con la pretensión de apoderase de metales preciosos como lo era el oro el cual tenía un uso diferente por quienes antes que ellos habitaban en este lugar que después se va a colonizar. Los hallazgos por los hermanos  Pizarro en el Perú, motiva a muchos, como el caso de  Jiménez de Quesada y su empresa conquistadora a explorar desde la ciudad fundada por Rodrigo de Bastidas el interior del continente para encontrar un nuevo camino con el Perú, como apoderarse de más riqueza. Su recorrido comienza desde el Valle de Upar y por el río Grande de la Magdalena.

"Desde los cerros de Suba, Quesada divisó una población empalizada que se llamaba Muequetá o Bogotá,  desde 1819 es un municipio y se llama Funza, cuyo asiento era una hondonada cenagosa (…) Concluido  este primer periplo de saqueo y rapiña, los conquistadores trazaron otros planes (…) de guerreros trashumantes y empresas conquistadoras, se van convirtiendo en burócratas y en gentes de hábitos civiles y sedentarios". Historia de bogotá, Conquista y Colonia. Julián Vargas Lesmes

Al internarse en la cordillera desde el río Magdalena primero se topan con una ruta que los dirige a las minas de sal de Zipaquira, al norte del Valle de los Alcázares, y es el encuentro con la civilización de los Muiscas, en un área geográfica más favorable que el Caribe y las áreas del interior del valle del río Magdalena, lo cual los hace permanecer hasta el momento de la fundación y construcción de Santafé. Aunque el mito del Dorado según es conocido por los conquistadores una vez se encuentran con los Muiscas, la permanencia en el Valle de los Alcázares del Real o la milicia, tropa que venía con el conquistador Quesada, no sólo tiene la pretensión de ser una base para explorar mas territorio, además, comenzar el domino de la población existente. El encuentro en el Valle de los Alcázares de Quesada con Sebastián de Belarcazar  y con Nicolas de Federman que dirigían otras empresas conquistadoras, hace que el lugar adquiera más importancia porque después de ese momento tienen comunicación terrestre con el valle, lo que hoy en día es el río Cauca, y con el Orinoco en Venezuela, lugares de donde venían estos conquistadores, Belarcazar del Cauca y Federman de Venezuela. La decisión que resolvió el pleito entre los conquistadores,  entre los que se encontraron en el Valle de los Alcázares y los Lugo que fueron los que después de Rodrigo de Bastidas gobernaron Santa Marta, la decisión de cuál de todos le correspondía el dominio de este territorio, el Valle de los Alcázares, es un pleito que lo dirime la corona española.


El Real o el campamento que se sitúa finlamente en un punto del Valle de los Alcázares, es el área donde posteriormente estará la ciudad, según la ciudad se funda en el año de 1538 pero hay quienes afirman que fue el 22 de abril de 1539, sin embargo oficialmente la fecha de celebración de la fundación es el 6 de agosto de todos los años del señor. Pero no sólo existe la duda del día de fundación de la ciudad, lugares hipotéticos como lo es donde está la iglesia de Nuestra Señora de Las Aguas, también  lo que se llamó la plaza de San Francisco hoy en día parque Santander,  y la plaza mayor, hoy en día la plaza de Bolívar. Historiadores  dicen que en alguno de los tres lugares ocurrió la primera misa, y un acto de fundación, en donde se instalaron según doce bohíos. Pero oficialmente el lugar de fundación es lo que hoy en día es la plaza de Bolívar. 

“Se ha creído que la plaza que los españoles llamaron de las yerbas, hoy parque  Santander, era un sector próximo al cercado del cacique, conocido por los muiscas como Teusaquillo (…) El 27 de abril de 1539 en presencia de los ejércitos de Jiménez de Quesada, Belalcázar y de Federmán se fundó la villa de  Santafé; se eligió un cabildo, se designaron regidores, alcaldes y escribanos, se repartieron solares entre los conquistadores y se efectuaron las demás diligencias pertinentes. Se perfeccionó el acto de procesión, se trazaron calles y señalaron solares y se delimitó la Plaza Mayor; exactamente en el área que hoy ocupa la plaza de Bolívar. Los solares fueron adjudicados a los vecinos según su importancia, cerca o lejos de la plaza.(…)Y por su parte, frey Pedro Simón anota: “aunque tuvo sus principios esta ciudad, cómo y cuando hemos dicho, y se le puso el nombre referido al reino y a ella, no nombró entonces al general Quesada ni justicia, ni regidores, ni puso rollo, ni las demás cosas importantes para el gobierno de una ciudad”(…)El concepto español básico en cuanto a fundación de ciudades era que éstas fueran efectivos centros de poblamiento. Ese concepto lo tuvo especialmente claro Belalcázar quien, no por casualidad, fue el poblador por excelencia al fundar las ciudades de Cali, Popayán y Quito. En cambio, todo conduce a pensar que esta primera fundación de  Santafé fue simplemente un asentamiento  militar (…) Pedro Fernández de Lugo  era el gobernador de Santa Marta en 1536, y fue quien ordeno la expedición de Quesada tierra adentro. Al fallecer el gobernador ese mismo año, Quesada aprovecho el vacío de poder para fundar Bogotá, a pesar de que el permiso se lo había  otorgado la corona española únicamente a Fernández de Lugo (…)Jerónimo Lebrón, el nuevo gobernador de Santa Marta, intentó usurparle la jurisdicción del territorio conquistado por Quesada.” Historia de bogotá, Conquista y Colonia. Julián Vargas Lesmes.

En el año de 1540 el 27 de julio una Cédula Real establece la condición a éste lugar de ciudad y el establecimiento de un cabildo. Desde Valladolid el 3 de diciembre de 1548 se le concede estandartes, sellos y el escudo que según cuentan es el que tiene actualmente la ciudad. En 1557 se establece con permanencia la Real Audiencia en  Santafé, poblado que adquiere una importancia política y jurídica en los nuevos territorios conquistados ,comenzando un proceso de concentración de poder y de decisiones. Santa Fe en el siglo XVI se convierten en un lugar religioso con la sede arzobispal que se traslada desde Santa Marta. La sede arzobispal cumplió la función de evangelizar 54 pueblos indígenas los cuales estaban bajo el domino de ésta sede.

“Luego de Celebrar la Santa Misa oficiada por el capellán fray Domingo de las Casas, con pobres ornamentos y con un cáliz de plomo y ante la imagen de Cristo dibujada en un lienzo. Todos los soldados de Quezada hincaron en tierra y dieron gracias al creador.” Jaime Artega Carvajal y Fernando Heredia Benítez. Historia de Bogotá.    

Fue tanta la importancia de Santafé que en 1718 durante el reinado de los Borbones  se establece en la ciudad la sede Virreinal que ejercía dominios de las provincias de Cartagena, Santa Marta, Maracaibo, Caracas, Antioquia, Guayana, Popayán y Quito. Una vez ocurrida la independencia en Santafé en 1810 y en otras ciudades, sólo hasta el 30 de marzo de 1811 fue por el colegio constituyente de la provincia de Cundinamarca la capital. Tras las disputas armadas entre centralistas y federalistas, realistas e independentista, en los que fueron protagonistas como centralista Antonio Nariño desde Santafé y federalista Camilo Torres y Tenorio  desde Tunja, sólo con la llegada de Bolívar a Santafé como parte de su Campaña Admirable y haciendo rendir a Nariño, la ciudad en 1815 vuelve a considerarse Capital.  El 26 de Mayo 1816 con la retoma del Virreinato, y con la llegada de Pablo Morrillo a  Santafé, vuelve a ser una ciudad capital, hasta el regreso de Bolívar con la campaña Libertadora.

Desde la fundación la estructura social de la ciudad se definió según el ordenamiento urbano, los arquitectos o los urbanistas del entonces, el agrimensor o alarife son los que hacen el diseño para construir la ciudad y proyectar su expansión.

“Los vientos que reinan regularmente son al sur, que llaman Ubaque, que está a la altura de la montaña por donde viene; es sutil el frio y tan benéfico que dicen los naturales que se ha de recibir con la boca abierta; y al norte de quienes resguardan, porque es destemplado, húmedo y tempestuoso. Además aquellos cerros en caso de algún levantamiento de los indios, les protegerán la espalda contra sus ataques. No escogen las tierras cercanas al Funza, ni fundan la ciudad cerca de él, como generalmente están dispuestas las ciudades europeas porque sus riberas son muy permeables, se inundan con gran facilidad y en cambio Teusaquillo es seco, su suelo tiene el declive necesario para que las aguas corran sin inundar las calles y las plazas y además desde allí se contempla mejor el regio panorama de la llanura andina.” Jaime Artega Carvajal y Fernando Heredia Benítez. Historia de Bogotá.

El diseño en octagonal o en damero es útil para la defensa y el control de la población de la  ciudad.  Las ciudades en el nuevo mundo en su mayoría o casi todas no tenían murallas, la ciudad se funda entre dos ríos, el río San Francisco y el río San Agustín, que hoy en día son desagües y por la superficie de ambos son dos calles.  Al oriente de la Plaza  Mayor o Plaza de Bolívar se encuentran los cerros que sirven de atalaya. Fue un diseño que respondía a las necesidades de protección, seguridad y control de la ciudad, que  también le permitió asumir funciones de justicia, de administrar un gran territorio y tener el control de la población más allá de sus límites durante tres siglos.  La ubicación de las iglesias, los conventos  y de las ermitas hace que tengan un carácter sagrado. La inclinación que tiene el lugar donde se hace la fundación y en medio de dos ríos hace que no tenga problemas de inundaciones, la lluvia limpiaba las calles, fuertes vientos del boquerón entre Monserrate y Guadalupe mantenían el aire limpio en la ciudad.  La plaza principal marcó el lugar no únicamente de fundación, también es el lugar donde debía empezar a planificarse la ciudad y como debía estructurarse,  siendo un lugar principal, albergaba a su alrededor a las autoridades, los edificios religiosos, el Cabildo, la Real Audiencia, la cárcel, la casa de la aduana, colegios y las casas de fundadores y sitios de comercio.  La plaza principal era un lugar público el cual definía el lugar central de la ciudad, en el que tenían lugar los ajusticiamientos, algunos  actos  políticos y religiosos, también como lugar comercial estableciéndose el mercado algunos días de la semana,  lugar de diversión cuando se utilizó para corridas de toros, en el proceso de independencia, el cabildo abierto, lugar de protesta,  manifestaciones populares y lugar de victoria para las milicias reales, y finalmente para las milicias independentistas que fueron recibidas con arcos triunfales desde la entrada de la ciudad.

Desde la fundación de la ciudad, desde la plaza se empieza a dividir el territorio en cuadrantes o manzanas, solares que se adjudicaron a familias colonizadoras, a órdenes religiosas y la instalación de autoridades Reales,  siendo la expansión de la ciudad según este modelo, cuadrante. 

En el tiempo de la fundación de la ciudad los límites eran al norte el río San francisco y al sur el río San Agustín, al oriente los cerros y al occidente la rivera del río San Francisco  que venía desde el oriente  pasando por el norte de la ciudad y girando al sur para limitar con el occidente de la ciudad desembocando en el río San Agustín. 

El diseño urbano de plazas y de cuadrantes le da forma al territorio de la ciudad, según hay interpretaciones que este diseño representa ideas utópicas y modernas, que desde comienzos del renacimiento habían sido difundidas en Europa y probablemente en el nuevo mundo. Se pretendía con el trazado ortogonal y en cuadrantes mostrar una ciudad edificada con lo exacto de la geometría, con una población religiosa de moral católica que ocupaba un espacio.

Germán Rodrigo Mejía Pavony en el texto De  Santafé A Bogotá, Apuntes Para Una Historia,  hace una descripción del periodo de la fundación, desde 1538, hasta años posteriores de la independencia. Destacando su fundación, aspectos del diseño de la ciudad, el equipamiento, las funciones de las  autoridades tanto reales y religiosas. Además enunciando datos del entonces, datos demográficos como lo es el crecimiento que tiene la ciudad una vez se prohíbe la emigración al Perú por las revueltas de los Pizarro entre otros aspectos demográficos como lo es la composición de la población que tuvo para ese entonces la ciudad durante el periodo histórico de la conquista, la cual después de la fundación fue una ciudad de hidalgos, indígenas no únicamente muiscas y negros ladinos, libertos que hacen el mestizaje que después se va a notar en la ciudad. También el libro especifica los lugares de residencia de las clases sociales y describiendo como eran las casas del entonces, y el estilo de vida barroco de la población. Mejía Pavony menciona aspectos económicos como el uso de mano de obra indígena en oficios domésticos, de construcción, en encomiendas y mitas, después por la disminución de la población indígena y por las Leyes de Indias o Leyes Nuevas que son remplazados por mestizos y esclavos negros. Menciona en el aspecto económico las estancias alrededor de la ciudad, los lugares que proveían de alimentos y el uso de huertas al interior de los solares. El manejo económico que tuvo la ciudad con el establecimiento de la Casa de la Moneda en 1559, no siendo la ciudad un centro minero pero si regulando esta actividad.  En el libro De  Santafé A Bogotá  se describe como era la sociedad del entonces, una ciudad que sobresale por el número de edificaciones religiosas y la vida devota de sus habitantes, quienes consagraban a santos y en su disciplina religiosa la protección de la ciudad la cual se encomienda para evitar catástrofes naturales.

Según cuentan que diferentes terremotos que han ocurrido en Bogotá, han afectado las edificaciones religiosas ubicadas no únicamente en la ciudad, también en el cerro de Guadalupe. Muchos de estos terremotos destruyendo las edificaciones de este lugar. La virgen que reposa sobre la capilla construida el 12 de octubre de 1945, y la que en 1967 se reconstruye; el santuario junto a la capilla de la estatua donde hay una imagen de la virgen de Guadalupe que es venerada en su interior por la feligresía, este lugar donde está la virgen según es, el que protege o donde la feligresía encomienda la protección de la ciudad. 

El templo o la iglesia de la parroquia de Santa Bárbara según cuentan fue construido con el propósito de venerar a Santa Bárbara, protectora de los rayos y de las centellas. El cabildo en 1565 la construye por encargo del capitán Lope De Céspedes quien rezó a la santa en un día donde una tremenda borrasca, un rayo le causo daños menores a su casa. 

Una ermita que se construyó en San Victorino cuentan que era el templo para implorar la protección por las heladas de la sabana.

"Desde finales del siglo XVII se presentó en las sabanas una plaga que atacaba con especial sevicia los cultivos de trigo y a la que las gentes de la región dieron el nombre de Polvillo. Enterado el Cabildo de este azote, celebró la consabida sesión con el vaso lleno de papeletas y el niño inocente de cuya mano saldría el santo que tomaría a su cargo el problema del polvillo. La suerte favoreció a Nuestra Señora del Campo imagen que aún se venera en la Recoleta de San Diego. A partir de ese momento se conmemoró todos los años del señor esta consagración de la virgen del campo como defensora de los trigales con una celebración que se conoció popularmente como la fiesta del polvillo(…) Fue así como en 1625 el cabildo eclesiástico presidido por el arzobispo Arias de Ugarte consagró a San Francisco de Borja como abogado contra los temblores de tierra. Como hecho digno de señalarse destacamos que esta ceremonia asistió don Juan de Borja, nieto del santo(…) Desde tempranos tiempos coloniales hubo en Santafé una devoción muy fervorosa por la santa imagen de la virgen de Chiquinquira. El arzobispo Zapata de Cárdenas avaló  los milagros de esta Virgen y cuando  se presentó la terrible epidemia de viruela de 1633, el prelado la mandó traer a fin de conjurar el flagelo. Expuesta en la catedral. Patrona de todas las pestes y las epidemias." Historia de Bogotá, Conquista y Colonia. Julián Vargas Lesmes.

El libro De Santafé A Bogotá, Apuntes Para Una Historia, detalla el momento de  la construcción de las edificaciones religiosas del entonces como lo son las ermitas, los conventos y  las iglesias, algo que se tuvo en cuenta para el equipamiento de la ciudad. Entre otras cosas menciona el momento en que se construyen y funcionan las universidades, los hospitales, hospicios y el acueducto.  El autor del libro especifica cómo estaba constituida la división administrativa de la ciudad durante este periodo, que fue a partir de parroquias que tiene la ciudad y que ejercían funciones civiles como el registro de la población que vivía en estos lugares, parroquias que hoy en día se podrían considerar, por la división que hace la ciudad como barrios, pero ejerciendo funciones públicas de registro como lo pueden hacer las notarias y las dependencias burocráticas de la administración, local y distrital actual.  
       
"La parroquia, más que una unidad de asentamiento de almas, era un activo centro político, administrativo, social y familiar. Los feligreses se casaban en su parroquia, eran sepultados dentro de los linderos de la misma, y a menudo testaban total o parcialmente a su favor. Historia de bogotá, Conquista y Colonia." Julián Vargas Lesmes.

La reseña “Santafé Ciudad Sagrada y Diseñada” no representa la opinión o el consentimiento oficial de la Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.


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