martes, 20 de diciembre de 2011

Revisión del Discurso Histórico

El Poder Político en Colombia

Guillén Martínez, Fernando

Editorial Planeta 1996

Reseña Crítica



El clientelismo es una característica en la política colombiana. Entender esta proclividad no es posible desde el presente, es evidente que desde tiempos coloniales se identifica, según cómo estaba compuesta la estructura del poder. Desde la encomienda, posteriormente en la hacienda se desarrolla esta característica en la política colombiana.



El libro el Poder Político en Colombia, escrito por el bogotano Fernando Guillén Martínez propone la interpretación histórica de cómo se ha ejercido el poder político en Colombia; entender la estructura social y los modelos con los cuales se cumplen la dominación. 

La encomienda fue el primer modelo de dominación en el territorio americano en los tiempos coloniales, consistió en la evangelización de los indios que obedecían a un cacique, también fue un modo de producción que administraba un encomendero que obligaba a que los indígenas entregaran un tributo, la institución de la encomienda permaneció hasta la conquista. Las encomiendas se desempeñaban en minas y como siervos agrarios. Con este modo de producción, la corona española del “renacimiento” ejercía control en territorios y en la población indígena. La Encomienda como proceso de dominación se desarrolla a lo largo del siglo XVI y es sustituida por la hacienda que mantuvo el uso de esclavos, en otras colonias las plantaciones a diferencia de las haciendas, producen alimentos para los trabajadores de las minas, las plantaciones producen para exportar. En la colonia principalmente en lo que es Colombia, existió la hacienda y la división del territorio en parcelas por esclavos libertos, mestizos y el uso comunitario indígena. 

La hacienda es el resultado de la encomienda, con las Leyes de Indias, la encomienda fue sustituida de la colonia. La hacienda consistía en la organización de los indígenas, mestizos y esclavos, la dominación autoritaria y paternalista que se ejercía en quienes trabajan en amplias extensiones de tierras. La hacienda predominó aún durante el proceso de la independencia y en las primeras décadas de la república, son los terratenientes con sus peones como milicias quienes emancipan los dominios del reino de España y nos convierte en un Estado “independiente”, así es como según se interpreta lo que fue este tipo de dominación causante de las guerras interinas o guerras civiles. 

No en todo el territorio colonial del siglo XVIII se presentó este modelo de dominación después de las reformas borbónicas, aun lo que es hoy en día baldío y mucho más territorio, la hacienda principalmente en la colonia se situó en Santa Fe, Tunja y Popayán en lugares que estaban próximos de centros urbanos coloniales, manteniendo ejidos, estancias y huertas los alrededores. Los cabildos de las localidades influenciados por las haciendas elegían a quienes tomaban decisiones, como los regidores eran más sumisos a los hacendados incluso según en momentos más que al virrey, eso explica el porqué del periodo de la independencia. En el territorio del departamento de lo que hoy en día es Santander y Norte de Santander, así como Antioquia, la organización social colonial difería, pequeños propietarios de tierras, comerciantes, indígenas y mestizos se diferenciaba de la hacienda. Estos dos sistemas incompatibles por intereses dispares, entre quienes obtenían utilidades por amplias extensiones de tierra y los que únicamente se dedicaban a mercadear y obtener ganancias de ventas, convergían en una misma indignación, el agravo de impuestos de la corona a finales del siglo XVIII por la guerra que asumían contra Inglaterra. En el estaco lugar de captación de aguardiente y tabaco, el impuesto a la venta de estos productos, como el tributo por permuta, compra y venta de otros bienes a la corona, provocó en los habitantes del Socorro el rechazo a la autoridad local del virreinato, y en los hacendados la independencia.

Los dos modelos, la hacienda y el que se situaba en este caso en el Socorro al no ser compatibles, pero teniendo un mismo inconformismo, en principio se comunican y hacen alianzas. El caso de Antioquia, se asemeja al del Socorro ante la existencia de pequeños comerciantes, propietarios, esclavos libertos, mestizos e indígenas, pero por su ubicación geográfica dificultaba una comunicación pronta con el centro del reino de la Nueva Granada. El poder de los Comunes, se denomina a quienes protagonizaron la sublevación en el Socorro la mañana del 16 de marzo de 1781. Protagonismo no únicamente de los comerciantes que se convierten en capitanes del común que organizan a indios y mestizos, quienes confabulados son los personajes de la primera insurrección y subversión dirigida contra el virreinato, regidores y oidores incluidos. La alianza discreta, sin ser evidente entre los oidores y el virrey se consuma entre hacendados del centro del virreinato y lo insurrectos del Socorro, al considerar un riesgo lo ocurrido para las haciendas la movilización violenta que se dirigía desde el norte a Santa Fe. En el Socorro se consideraba que indios, mestizos y esclavos son merecedores además de tierras. Impedido el avance de los Comunes en Nemocón y Zipaquirá donde hacen proclama de las capitulaciones no avaladas por el virrey, ni mucho menos plausibles por el rey de España, la disuasión que causa el arzobispo de Santa Fe, como la oposición de los trabajadores de las haciendas en Tunja y Santa Fe, suprimen el movimiento insurrecto. Pero el movimiento común no únicamente es un acontecimiento al norte del virreinato y en lo que actualmente se denomina sabana cundiboyacence. También ocurrieron motines en Quito y en la Capitanía de Venezuela; en el lago Maracaibo. Llanos orientales, Antioquia, Valle de Neiva, Valle del Cauca, San Bartolomé de Honda, San Sebastián de Mariquita entre otros poblados. Pero estos motines en los lugares geográficos mencionados no lograron lo mismo que en el Socorro, como en San Bartolomé de Honda y en el valle de Neiva, que al influenciarse los mestizos, indígenas y los esclavos de lo logrado por la insurrección en el Socorro, no se integran con los comerciantes o siendo el caso con los hacendados para sustituir el orden existente, ocurre una lucha de clases en la que son vencidos los insurrectos comunes. En Antioquia tanto comerciantes como indios, mestizos y mazamorreros evitan la expropiación de sus propiedades y la destrucción de todos los cultivos, hacen resistencia a la autoridad del virreinato. 

Comerciantes del Socorro como hacendados mercantiles de Popayán, Santa Fe, Tunja según mantuvieron vínculos con traficantes de Holanda, Inglaterra y Francia. Ambos de acuerdo con la expansión del comercio y la sustitución del monopolio Español. La oligarquía, los hacendados inferían en Cartagena y en Mompox, Santa Fe dominaba a su vez estas localidades siendo el gobierno del virreinato centralizado. Los puertos en los que se exportaban e importaban productos de la corona, los comerciantes de estos dos poblados están de acuerdo con eliminar impuestos. Se crean con los hacendados y comerciantes de Mompox “Sociedades de Amigos del País” fundadas entre otros por Pedro Fermín de Vargas. En este círculo de personas se difundían ideas políticas y económicas ilustradas y filosofía de las “luces”. Inglaterra se beneficia con la independencia de América de España porque se abre comercio, Francia favoreció la independencia con la detención del rey Fernando VII. Los hacendados logran la independencia, persuaden a la plebe del virreinato a quienes ellos subyugan con lo ocurrido en el Socorro, que es aprobado en principio por ellos la insurrección y que fue factible la reducción de este movimiento por la autoridad del virreinato a su vez. Con el dominio que la oligarquía ejerce en el cabildo, por su poder económico y el dominio de la población, y en algunos regidores por tener vínculos familiares con los hacendados es por eso que según tiene significado la Conspiración de los Pasquines, publicación y traducción de Antonio Nariño de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, también por ellos mismos ocurren acontecimientos como el 20 de julio de 1810.

La independencia lograda por los hacendados permite que estos se expandan por el territorio, como generan dependencia de un comercio externo con Inglaterra. Los distintos enfrentamientos violentos, las guerras interinas, según son por la imposición de este modelo social económico. La política dirigió la economía del país, el centralismo un consumo e insipiente industria, siendo no conveniente según para el país. Los partidos que surgen, únicamente hacen la contienda política según para lograr el dominio en los territorios y mantener sus propios privilegios, utilizando la clase media; mestizos, esclavos libertos, como milicia que renuncian a vivir, persuadidos con ideales conservadores y liberales que confusamente adoptan.

Fernando Guillén Martínez, su libro en esta reseña narrara lo ocurrido con el poder político específicamente durante el siglo XVIII y comienzos del XIX, entre otros periodos históricos que menciona, ilustra con la presentación de personajes implicados en los modelos sociales y económicos: comunes y los hacendados lo ocurrido en este tiempo que se reseñó. Los dos modelos presentan rasgos de un clientelismo incipiente, en el que es más relevante la hacienda, con vínculos familiares, oidores, regidores...

Aunque Guillén no hace un vaticinio de lo que hubiera ocurrido, si el modelo social común hubiera imperado, sí expresa como una alternativa después el modelo social de los comunes, en el caso de Antioquia, al finalizar la colonia que fue antecedida por una subversión, la independencia.

La reseña “Revisión del Discurso Histórico” no representa la opinión o el consentimiento oficial de la Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.

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