lunes, 1 de abril de 2013

Teoría de la acción comunicativa, I


Racionalidad de la acción y racionalidad social
Habermas, Jügern
Versión castellana de Manuel Jiménez Redondo
Editorial Taurus
Madrid
Primera edición 1981
Cuarta edición 2003
ISBN: 84 – 306-0339-5(Tomo I)

 “El propósito de este bosquejo argumentativo es mostrar que necesitamos de una teoría de la acción comunicativa si queremos abordar hoy de forma adecuada la problemática de la racionalización social, en buena parte marginada después de Weber de la discusión sociológica especializada” Jügern Habermas

La acción y la comunicación como dos elementos inmanentes, pero diferenciados, reflexionados desde la racionalidad son los dos ejes temáticos con los que Jürgen Habermas pretende y logra hacer una Teoría de la Acción Comunicativa. Su interés por Max Weber principalmente por la obra Sociedad y Economía es lo que motiva a este filósofo contemporáneo a elaborar una teoría que permite describir y explicar la acción comunicativa.

“Sólo el concepto de acción comunicativa presupone el lenguaje como un medio de entendimiento sin más abreviaturas, en el que hablantes y oyentes se refieren, desde el horizonte preinterpretado que su mundo de la vida representa, simultáneamente al mundo objetivo, en el mundo social y en el mundo subjetivo” Jügern Habermas

Teniendo en cuenta que la acción siempre tiene propósito y fin, por qué ocurre la acción, Habermas propone que la acción debe ser valorada en el sentido de que sea válida racionalmente y así comprender si ésta comunicando algo que es racional o irracional, proponiendo que esto se comprueba con la argumentación para demostrar cuando es válida la acción que se considera racional o irracional. Por teoría de la argumentación se entiende como un conjunto de presuposiciones comprobadas lógicamente que hacen la estructura gramatical y demuestra las condiciones pragmáticas de la realidad, en este caso de las acciones y de los comportamientos que se juzgan o se valoran, como hace entendible los motivos racionales por los que un individuo acomete una acción.

“La sociología ha sido la única ciencia social que ha mantenido su relación con los problemas de la sociedad global” Jügern Habermas

La sociología ocupa un lugar fundamental para explicar la acción comunicativa, porque según Habermas, ninguna otra ciencia y disciplina son las indicadas para explicar este objeto de estudio con su totalidad. Aunque lo especifico de la acción, las diferentes esferas en las que se desenvuelve, con su sentido práctico, instrumental y lo cognitivo que orienta a su fin, con respecto a una esfera en particular, que no es igual a otra, tiene ahí una explicación. La esfera es entendía como un entorno específico en donde se desenvuelve y acaece una acción en donde un conjunto de valores y lo cognitivo orienta su fin. Entonces  la sociología es la única ciencia que puede hacer una observación comprensible para explicar y describir las acciones en cualquier esfera según al autor de la Teoría de la Acción Comunicativa, porque lo que es la ciencia política, la economía, como la jurisprudencia, la teología, la historia entre otras que tienen un interés por un conocimiento específico, únicamente tienen en cuenta la acción en su esfera específica con un conjunto de valores propios, y únicamente puede entenderse la acción con una perspectiva limitada que no puede observarse de modo diferente, y afectada por otras esferas e indagar más sobre la acción, sino desde la esfera donde se ésta desenvolviendo. Además, cada una de las esferas entiende la acción desde una lógica normativa y axiológica propia, no neutra o imparcial, no puede ser vista según un racionalismo crítico. Para Habermas una condición esencial es que la acción pueda ser valorada a partir de presuposiciones críticas que demuestren su validez y que pueda mostrar lo racional que es la acción en general, independiente a la esfera donde acaece.  Teniendo en cuenta lo cognitivo de la racionalidad de quien hace la acción, y demuestre si es instrumental o práctica, y que se puede juzgar o criticar desde lo moral, lo ético o lo estético, a partir de unos valores propios que corresponde a una esfera en particular donde ocurre la acción.

“La sociología, por el contrario, surge como una disciplina que se hace cargo de los problemas que la política y la economía iban dejando de lado a medida que se convertían en ciencias especializadas. Su tema son las transformaciones de la integración social provocadas en el armazón de las sociedades viejas europeas por el nacionalismo, y por el sistema económico que se autorregula por medio del mercado” Jügern Habermas

El libro, Teoría de la Acción Comunicativa tiene la intención de elaborar un concepto de racionalidad que supere la subjetividad e individualidad que explican la acción, como todo intento que desde el misticismo y lo mitológico ha explicado desde antes la acción al igual que lo que ésta comunicando. Habermas hace una disertación en donde un concepto de sociedad se sustenta a partir del interés, como integre y desate paradigmas, que explique lo que se entiende por; mundo de la vida, que hace referencias a las diferentes esferas en dónde se divide el trabajo, que conforman diferentes ámbitos y momentos de la vida.

Toda sociología que no abandone la pretensión de ser una teoría de la sociedad, se plantea niveles distintos, primero el problema del empleo de un concepto de racionalidad, segundo que naturalmente será siempre un concepto cargado de contenido normativo. Tercero la cuestión a la vez teórica y empírica de en qué sentido la modernidad de las sociedades puede ser descrita como racionalización” Jügern Habermas

Por “Acceso a la Problemática de la Racionalidad” se entiende que la acción se indaga teniendo en   cuenta la argumentación y los juicios de valor, con esto hace una “Determinación Preliminar del Concepto de Racionalidad” que se define como la capacidad que tienen los objetos capaces de lenguaje que hacen uso del conocimiento y de lo cognitivo para logran el fin de la acción, diferenciando que lo lingüístico y lo simbólico comunica lo que la acción ésta haciendo, y el fin de la acción muestra la capacidad con la que se hace. Lo anterior como manifestaciones que son posibles juzgarlas a partir de la crítica que es validad cuando apela a valores comunes que para todos son aceptados.

Atribuimos racionalidad a todos los sujetos que se orientan con vistas a un entendimiento, y por lo tanto, por pretensiones de validez, orientación que ponen en la base de sus operaciones interpretativas, como sistema de referencia intersubjetivamente válido, un sistema de mundos o como podemos decir, una compresión descentrada del mundo”(…) “El mundo sólo cobra objetividad por el hecho de ser reconocido y considerado como uno y el mismo mundo por una comunidad de sujetos capaces de lenguaje y de acción” Jügern Habermas

La crítica hace alusión a valorar lo que se ésta haciendo, lo teleológica que puede ser la acción, si es racional o no, valora lo efectivo que son los medios elegidos y adecuados para lograr el fin propuesto. Y esto se reflexiona con la verdad, que hace referencia a lo factico de las cosas en el mundo, que producen estados deseados desde lo cognoscitivo, que es todo aquello que conocemos y hace parte de la memoria que permite el entendimiento de la realidad con lo cual explicamos, hacemos descripción y valoramos. Con esto operan las diferentes racionalidades como lo es la cognitiva instrumental que es con lo que hacemos uso del conocimiento como medio para hacer la acción y para comunicar, teniendo en cuenta que comunicación no es igual a acción, si bien la acción comunica como la comunicación es una acción, por acción se entiende aquello que se hace o se actúa y se ejecuta en un tiempo, siendo única y personal la acción. En cambio, por comunicación se entiende un momento en el que los involucrados en el acto de comunicar intercambian mensajes o información que ambos entienden, valoran, disertan, discurren, disienten o asienten en común. Por lo tanto, la racionalidad comunicativa es la única que puede hacer consenso, generar debate o discusión, como igualmente el dialogo o la conversación. En este caso la comunicación hace objetiva una realidad, permite que los puntos de vista personales se reflexionen a partir de un mundo concreto y proporcional.

“Racional es quien hace una afirmación y es capaz de defenderla frente a un crítico, aduciendo las evidencias pertinentes, también llamamos racional a aquel que sigue una norma vigente y es capaz de justificar su acción frente a un crítico interpretando una situación dada a la luz de expectativas legítimas de comportamientos. Racional es aquel que expresa verazmente un deseo, un sentimiento, un estado de ánimo, que revela un secreto, que confiesa un hecho, y que después convence a un crítico de la autenticidad de la vivencia así develada sacando las consecuencias prácticas y comportándose de forma consistente con lo dicho” Jügern Habermas

Entre otras ideas que expone el autor de la Teoría de la Acción comunicativa, en el caso de la cultura, son los valores culturales los que muestran el interés común y lo normativo correspondientes en un grupo social, generando una esfera respectiva. Para considerar “Algunas características de la compresión mítica y de la comprensión moderna del mundo” Habermas tiene en cuenta que indagando en los sistemas culturales se puede hacer interpretación y valorar las imágenes del mundo, que muestra un aspecto cognoscitivo de todo un grupo social y su cultural. Sistemas culturales que orientan la acción en lo normativo y sujetan los fines que persiguen los individuos. Entre tanto los mitos que han elaborado o inventado sociedades arcaicas hacen un sistema cultural que genera unidad y una visión compartida del mundo de la vida.

“Dentro de las tradiciones culturales que nos resultan accesibles, ofrecen el más agudo contraste con la comprensión del mundo que prevalece en la modernidad. Las imágenes míticas del mundo están lejos de permitir orientaciones racionales de acción en el sentido en el que nosotros entendemos el término racional” Jügern Habermas

Para Habermas los mitos hacen una comprensión imaginaria de la vida en el mundo, en consecuencia únicamente permiten observar en la acción, que se orienta por supuestos o premisas  que no se pueden validar, que no se pueden criticar y que surgen de la especulación, una visión que no tiene conexión con los conceptos formales del mundo que son comprobados empíricamente, visión que pretende que todo los que pertenecen a esa cultura o grupo social que tienen una cosmovisión mitológica la compartan. Por eso para Habermas los mitos y las visiones místicas no pueden entenderse, como una comunicación y unas acciones propiamente objetivas, no es posible el consenso, porque el mito se sobrepone y según los vaticinios de la realidad se ve comprometida según con un entendimiento superficial e imaginado característico del pensamiento mítico y místico.  De lo contrario una interpretación en común donde lo intersubjetivo es posible de crítica y se reflexiona con lo evidente, se elabora conceptos de mundo que asumen las problemáticas de la interpretación, la comprensión y el entendimiento, sin que interfiera la especulación, la superstición y lo imaginado. Por esto es necesario que la racionalidad cognoscitiva éste desprendida de los mitos y lo místico, así permite la racionalización del mundo caracterizada por lo normativo, que se logra de acuerdo con el consenso y en hacer acuerdos comunicativamente, según Habermas. 

 “En la medida en que el mundo de la vida de un grupo social venga interpretado por una imagen mítica del mundo, los individuos pertenecientes a él se ven exonerados del peso de la interpretación, pero a la vez se ven privados de la oportunidad de llegar por sí mismos a un acuerdo susceptible de crítica” Jügern Habermas

Habermas propone que para evitar que lo mítico sea una visión con la que se entiende el mundo, la tradición cultural debe hacer reflexión con la modernidad, es decir con la racionalidad que no tiene en cuenta lo dogmático, pero sí que hace crítica de un todo. Entonces la tradición cultural en una constante reflexión con la racionalidad cognoscitiva y en discusión con los miembros de una cultura hacen consensos para lograr un mutuo entendimiento de su realidad y de lo que es exógeno a su propia cultura. Esto hace que las “las relaciones con el mundo y los aspectos de la racionalidad de la acción se tengan en cuenta según cuatro conceptos sociológicos de la acción” el primero; el actor y el mundo, el segundo; el mundo objetivo, el tercero; el mundo social y el cuarto; el mundo subjetivo según Karl Popper, el cual es mencionado y disertado, de esta manera por Habermas que afirma que el primer mundo no tiene atingencia para exponer y tratar los valores culturales que corresponde al segundo mundo, pero que son producto del tercero, entonces los valores culturales son objetivos en el supuesto que son aceptados por consenso en el segundo mundo y así se reflexiona racionalmente sobre la acción, como la comunicación que implícitamente o explícitamente ocurre hace parte del mundo de la vida . 

“Los ámbitos de acción comunicativamente estructurados quedan sometidos a los imperativos de los sistemas de acción organizados formalmente que se han vuelto autónomos.  La teoría de la acción comunicativa nos permite una categorización del plexo de la vida social, con la que se puede dar razón de las paradojas de la modernidad” Jügern Habermas

Habermas propone que la acción puede ser dirigida a un fin, esto se entiende que es teleológica, en la medida en que puede ser acción estratégica, según un cálculo que tiene en cuenta lo normativo y pretende la maximización de utilidades. En cambio, la acción regulada por normas, está limitada por normas y por los valores comunes que se propone dentro de los miembros de un grupos social o cultural, que es susceptible de juicio y de crítica pública, acción normativa que está sujeta al cumplimiento y a la expectativa de que el comportamiento está siendo observado por todos los miembros. En cambio, en la acción dramatúrgica los individuos son vistos como actores que actúan en solitario o en grupo en donde la interacción en este caso resulta por la subjetividad, que manifiesta sentimientos, deseos y motivaciones que pretenden una satisfacción propia y muestra la posibilidad de hacer un juicio o crítica de los demás, de su apariencia, de una imagen que puede ser fingida o real pero que es escénica y en muchos casos no es constante.  

Tanto la acción teleológica, la normativa y la dramatúrgica, como lo cognitivo - práctico e instrumental hacen más entendible la valoración que se puede hacer de la acción, teniendo en cuenta el sistema cultural. La argumentación y la validación plantean que el concepto de acción comunicativa referencia la interacción de dos sujetos capaces de lenguaje, de acciones que hacen posible las relaciones interpersonales y que el individuo se oriente al entendimiento. A su vez explicando que el lenguaje es un medio que hace la comunicación, permite el entendimiento, y sea factible la realidad, como el coordinarse y cooperar los individuos con sus acciones, y cada uno alcance sus propias metas.

“Una acción puede ser interpretada  más o menos racional con arreglo a fines si existen estándares de enjuiciamiento que tanto el agente como su intérprete aceptan como válidos, es decir, como criterios de enjuiciamiento objetivo e imparcial” Jügern Habermas

Pero, para entender la acción social que hace parte de  “La problemática de la compresión en las ciencias sociales” según Habermas se debe definir primero que es la comprensión, que es una validación de un saber que permite acceder a esa realidad simbólica del saber que ésta estructurada  y es entendida desde la experiencia de la observación que debe cumplir con la interpretación, que a su vez se define como una comprensión textual que permite hacer descripción sin considerar valores y crítica. Desde la interpretación es posible cifrar, explicar y describir las relaciones de los actores con el mundo, y se hace entendible que la acción social es la que se orienta a intereses comunes, intereses necesarios que mantiene la vida en sociedad que a partir de un consenso se establece que es necesario y que complementa la organización del Estado, la seguridad, la alimentación y el orden.

“Weber considera el racionalismo como algo occidental, no solamente en el sentido de que fue occidente donde se dieron las constelaciones históricas bajo las que pudo presentarse por primera vez un fenómeno que por su naturaleza tiene un carácter universal, sino que, como tipo particular de racionalismo, expresa también rasgos de esta particular cultura occidental” Jügern Habermas

Habermas hace enunciados respecto a cómo la moral protestante en particular el Calvinismo, ha elaborado la praxis de la acción económica surgiendo así una ética utilitarista que paradójicamente sustituye la religión de la esfera económica. Para Habermas y Weber el orden sistémico que hace la economía y el derecho supone la superación de una etapa que antecedió como lo es la del mito y el misticismo, lo cual queda racionalizada la vida en la esfera normativa, económica y política, siendo lo anterior parte del carácter de un razonamiento según Habermas occidental o dentro de una esfera cultural occidental.

 “El racionalismo de la dominación del mundo es nuestro punto de vista, con que nosotros, como si fuera un faro, iluminamos un fragmento de la historia universal, y que se presenta para nosotros con una pretensión de corrección en la medida en que nos importa nuestra propia continuidad” Jügern Habermas

La Acción social, la actividad teleológica y la Comunicación según Habermas hace una relación que enfatiza en lo lingüístico, mencionando que la teoría analítica de la acción es necesaria para comprender las estructuras que hacen posible la acción teleológica, pero críticamente para Habermas se limita a un modelo atomista de la acción, como un actor que es único, sin que se tenga en cuenta su relación con los demás, además no explica bien el sentido de la comunicación, que la observa unilateralmente, siendo necesario desarrollar un modelo analítico que supone una estructura lingüística, que no únicamente tenga en cuenta a cada uno de los hablantes.

“La comprensión moderna del mundo le subyacen ciertamente estructuras universales de racionalidad, que las sociedades occidentales modernas fomentan, una comprensión no distorsionada de la racionalidad, centrada en los aspectos cognitivo-instrumentales” Jügern Habermas

“La Racionalización como Cosificación”, Habermas la entiende como la racionalización social que tienen un significado en cada subsistema de acción o en cada esfera en particular, que es donde la comunicación que ahí ocurre tiene una validez que es reconocida y aceptada por una estructura, lo cual hace posible que las acciones sociales se entiendan. De Lukács a Adorno se observa que la racionalización social fue pensada siempre como cosificación de la conciencia, sin que esto suponga que la razón es diferente a lo cognoscitivo, más es probable que la cosificación es propiamente lo cognoscitivo que es objeto de la razón y lo cual según el individuo acomete la acción de acuerdo con lo práctico, lo instrumental o  normativo.

“ la problemática de la racionalidad no le viene impuesta a la sociología desde fuera” Jügern Habermas

Si se realiza un análisis no histórico pero si sociológico actual, teniendo en cuenta lo mencionado en el libro la Teoría de la Acción Comunicativa se puede concluir que,  a pesar de la violencia que aún persiste como fenómeno, Colombia es un Estado Social de Derecho en donde apelar a este supuesto hace posible explicar la acción comunicativa y que desde esta perspectiva es posible que se pueda entender de forma objetiva cada una de las esferas culturales y valores que comprende la pluralidad de la nación. Pero debido al conflicto armado, a pesar de esto, que se vive en Colombia, existen perspectivas de la realidad que están parcializadas y que comprometen la acción como la comunicación con dogmas políticos, que quienes se dicen identificarse con alguno de éstos dogmas sean de izquierda o de derecha, hacen acciones que no son racionales porque el fin que pretenden genera más violencia y no la terminación de un conflicto armado y todo un fenómeno de violencia, sin que la comunicación cobre una vigencia en concertar el fin de la violencia, las acciones que cometen desde este sistema de valores dogmatizado y fundamentalista políticamente, se puede explicar siempre  y cuando  el observador sea neutral, permitiendo hacer una argumentación que demuestra la invalides de las acciones violentas que se justifican de modo dogmático y fundamentalista políticamente.    

“las acciones comunicativas no pueden interpretarse de otro modo que racionalmente, en un sentido que aún hay que explicar” Jügern Habermas

El libro Teoría de la Acción Comunicativa  es un intento por no olvidar el legado de Max Weber, el autor recurre a sus principales planteamientos para elaborar una teoría de acción comunicativa que no alcanzó a explicar o elaborar Weber, pero  que con su conocimiento Habermas hace posible una teoría en donde la acción y la comunicación son inmanentes, pero que sin explicar primero la acción, pero si su racionalidad, es posible entender la comunicación, aunque la acción por sí misma con la intención que se ejecute no necesariamente comunica porque su fin puede ser otro, si hay quien la pueda valorar a partir de argumentos, considerando Habermas que todo lo objetivo es posible por el consenso, principalmente en la definición de los volares, las normas, el derecho positivo, su definición como el orden jurídico que hace que sea aceptado como legitimo en cualquier sociedad, a diferencia del derecho natural que es propio y único de la razón que pretende la sobrevivencia, y como lo es el utilitarismo en economía que pretende la riqueza personal aunque también colectiva que  no está determinado tanto como el derecho positivo a un consenso. El sistema burocrático o de administración modernos depende más de la eficacia como principio racional, definición que no está sujeta a consenso, pues lo que se pretende es a partir de un razonamiento instrumental, es la optimización y que los medios empleados sean los necesarios para lograr un fin.

“Nuestras consideraciones pueden resumirse diciendo que la racionalidad puede entenderse como una disposición de los sujetos capaces de lenguaje y de acción”

 La reseña "Del orden Colonial y Republicano al Siglo XX" No representa la opinión o el consentimiento oficial de la Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.

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